This website is fully compatible with your iPhone or Android

Historia del Santuario

Hará medio siglo que esta Arquidiócesis de Miami, con tan sólo tres años de existencia, el 8 de septiembre de 1961, celebraba la fiesta de la Virgen de la Caridad ante 30.000 exiliados cubanos, en una misa presidida por su primer pastor, el Arzobispo Coleman F. Carroll

Aquella gran manifestación Mariana demostró la caridad de la Iglesia de Norteamérica, que durante su historia se había distinguido siempre por recibir al inmigrante. Al mismo tiempo, demostraba la gran devoción a la Madre de Cristo, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Caridad, en un pueblo que, buscando libertad, abandonaba su patria dejándolo todo menos el amor a la Madre Celestial.

Fue un gesto hospitalario del Arzobispo Carroll que siempre recordaremos. Fue el mismo arzobispo quien, con Mons. Bryan O. Walsh, abriera los brazos a más de 14.000 niños a quienes sus padres, confiando en la Iglesia, ponían en sus manos para librarlos del adoctrinamiento marxista que comenzaba en Cuba.

En esta arquidiócesis encontramos a la Madre Iglesia que no abandona a sus hijos en las peores circunstancias por las que puedan pasar. La Iglesia de Miami abrió sus puertas hablándonos en español, como se las abrió después al pueblo haitiano hablándole en creole, demostrando así lo que se expresó en la carta pastoral del Episcopado Americano, "Juntos en el Camino de la Esperanza: Ya No Somos Extranjeros."

Ese mismo día, el 8 de septiembre de 1961, llegaba de Cuba la imagen de la Virgen de la Caridad, que presidió la celebración y ha acompañado a su pueblo durante este medio siglo, primeramente visitando los campamentos de niños que llegaban sin familia, después en la parroquia de San Juan Bosco y, finalmente, en la obra del Santuario desde 1967 en que comenzó.

Esta celebración se ha llevado a cabo cada año, siempre con la presencia de los arzobispos que han sucedido a Carroll: Edward McCarthy, John Favalora y hoy Thomas Wenski, quien formó parte de las celebraciones como seminarista, sacerdote, obispo auxiliar y hoy como nuestro arzobispo.

La celebración de este año tendrá un doble significado, porque se cumplen 50 años dentro del marco del Año Jubilar 2011-2012: los 400 años del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad en los mares del norte oriental de Cuba.

Para esta celebración venimos preparándonos con el trienio de años pasados: 2008-2009, 2009-2010, y 2010-2011 en que, bajo la dirección del Obispo Felipe Estévez, se preparó el programa pastoral en que hemos participado durante esos tres años, con la Archicofradía de la Virgen de la Caridad y los movimientos apostólicos de nuestra arquidiócesis.

Bajo la luz de los Evangelios de la Anunciación, la Visitación y las Bodas de Caná, hemos tratado de evangelizar la familia primero, y la familia de familias que es la parroquia después. A cada familia se le ha invitado a la práctica de la Noche Familiar, en que cada semana se dedica una noche a la familia con la cena, el rezo del Rosario y un rato de entretenimiento familiar.

De nuestra constante presencia en estas celebraciones anuales del 8 de septiembre, nació en el Arzobispo Carroll el llamarnos en su homilía del año 1966 a construir un Santuario a nuestra Reina y Madre, Santuario donde el amor se expresó popularmente con los sacrificios de aquellos primeros y difíciles años de exilio. Él comenzó con el ejemplo, donando la tierra junto a los mismos mares que nos unen con aquella tierra donde reposa la bendita imagen original en el Santuario de El Cobre.

Este año celebraremos la fiesta de la Virgen de una manera muy especial, porque estamos conmemorando los 400 años del hallazgo de la imagen de Nuestra Señora de la Caridad en la Bahía de Nipe, en Cuba. La gran celebración será en el American Airlines Arena de Miami, y esperamos todos asistan igual que hace medio siglo, cuando el exilio honró a la que un día en 1915, hace 85 años, los veteranos de nuestra independencia pidieron al Papa Benedicto XV que fuera declarada nuestra patrona.